Sentir culpa por tomar un descanso puede ser común, te invito a conectarte con el merecimiento en este espacio

Sentirse culpable por descansar puede ser frecuente en las personas, pero debemos comprender que NO ES NORMAL.

Algunas razones:

  • Estar ocupados todo el tiempo para evadir y no pensar en otros aspectos difíciles e incómodos de nuestra vida.
  • Creer que somos mejores por ser siempre productivos y que es la única manera de ser exitoso.
  • Que tener tiempo libre no es algo valioso ni útil, que es algo “de vagos”.
  • Haber sido criados en un entorno exigente donde eran excesivamente responsables o “cumplidores”.
  • Mientras más cosas hagamos, mejor nos verán los demás.
  • No saber reconocer/poner límites (responsabilidades, cargas, etc.)
  • Cultura de la hiperproductividad, multitasking e hiperconexión de la época actual con la imposibilidad de desconectar de la rutina laboral (trabajos remotos, correos y redes sociales a cualquier hora, etc.)
  • Tener la creencia de que “no lo mereces” (no mereces disfrutar, no mereces viajar, tener vacaciones, etc.)

Consecuencias 

Podemos ver que algunas de esas exigencias son autoimpuestas y otras proceden de nuestro entorno, pero todo nos lleva a forzar nuestro cuerpo y mente y comenzamos a:

  • Padecer de un gran nivel de estrés
  • Tener pensamientos negativos recurrentes
  • Experimentar emociones como rabia
  • Pueden aparecer cuadros de ansiedad y depresión

¿CÓMO COMENZAR A SUPERARLO?

  • Lo primero es identificar y desafiar esa creencia que está detrás (evasión, hiperexigencia, no merecimiento, etc.)
  • Entender que el descanso es una necesidad fisiológica. Es imposible ser tan productivos sin agotarnos y enfermarnos. Además, descansando, podemos ser más eficaces y productivos en nuestro tiempo laboral.
  • El descanso nos permite conectarnos con nuestro mundo interior. y a conocernos mejor. Por esto te recomiendo que busques actividades que te ayuden a potenciar esto. Puedes hacer una lista que se te ocurra de algunas en tu ciudad, otras por fuera, unas con amigos y otras solo.
  • Por último, para poder quitarte la culpa de descansar, tienes que comprender que te lo mereces.

Si te sientes identificado/a y notas cómo está afectando tu vida, lo podemos tratar en consulta.