Estar feliz en Navidad no es una obligación, al contrario esto puede desencadenar depresión y melancolía. Conoce algunas herramientas para manejar esta situación 

“Tienes que…”

  • Perdonar a tu amigo. 
  • Llevarte bien con tu tía. 
  • Estar feliz todo el tiempo. 

Esos son algunos ejemplos, de lo que la sociedad nos puede exigir tanto en el círculo cercano como en entornos laborales, familia y demás. 

Para muchas personas no parece coherente que el simple hecho de que el calendario marque unas fechas en específico, los problemas no existan y tengamos que fingir que todo está bien y adoptar roles que no nos hacen sentir cómodos. generando frustración, ansiedad  y afectando el estado de ánimo. sobre todo, cuando esto pasa todos los años, y al mes siguiente todo vuelve a estar como antes. 

Otras causas asociadas a la presión social en Navidad

  • Para muchos un momento de autorreflexión, para analizar si lo que hicieron en el año estuvo “bien”, si cumplieron con los objetivos propuestos, si se sienten satisfechos con quienes son, lo que también genera ansiedad por el futuro y sentimiento de inutilidad.
  • La melancolía por las personas que ya no están, aquellos que aún no pueden estar presentes o no pueden reencontrarse por la pandemia, y esta época no les genera felicidad sino recuerdos de algo que añoran volver a vivir.
  • Las expectativas de la familia por cumplir con ciertos estándares generando esfuerzos físicos, económicos y emocionales, como por ejemplo, regalos costosos para los familiares, hijos, pareja.

Entonces, sentirse obligado a mostrarse feliz, pese a sentirse triste o melancólico, puede desencadenar depresión. 

¿Qué puedes hacer al respecto?

  • Expresa lo que sientes. Busca a alguien con quien te sientas a gusto.
  • Sé realista con tus metas. Los objetivos que te propongas en el 2022 deben ser alcanzables.
  • Cuida los excesos de lo que comas y bebas. Cómo nos alimentamos influye en nuestro estado de ánimo. Aquellos alimentos y bebidas de absorción lenta son más favorables, pues los niveles de azúcar serán estables, beneficiándote emocionalmente.
  • La Navidad es una época que cada quien vive a su manera, disfrútala de la forma que consideres correspondiente.
  • Las fiestas en general no tienen por qué seguir un patrón en específico. Aprende a desapegarte de las expectativas y el control sobre lo que pase, esto te evitará frustraciones.
  • Apóyate en esas actividades que te gustan y te ayudan a sentirte a gusto contigo.
  • Rodéate de personas con quienes te sientas en confianza y comodidad.
  • Evita las situaciones conflictivas o aquellos encuentros que no serán beneficiosos para tu estado de ánimo.
  • Si te nace, haz algo por alguien más. Actividades donde te sientas útil y aportes en la vida de otras personas.
  • Y lo más importante, si sientes que necesitas ayuda profesional para manejar lo que estás viviendo, pídela.

María C Giraldo,

Psicóloga en Manizales, Colombia.