Tener todo bajo control es algo que todos nos gustaría, sin embargo, la vida se presenta de formas inesperadas. Tú decides si la gestionas desde la angustia y el estrés, o desde la aceptación y resiliencia. Disfruta de la vida como venga

A muchos nos gustaría poder controlar el mundo que nos rodea, tener planificado hasta el último minuto del día y como en un guión, salga todo tal cual como lo esperamos. Pero lo cierto es que no podemos controlar todas las situaciones de la vida.

Desde que abrimos los ojos, nos encontramos con que el clima no es como lo esperábamos, lo queríamos soleado pero está lluvioso. Al desayunar, no sale el huevo de la manera deseada y camino al trabajo, nos encontramos con un trancón monumental.

A medida que va pasando el día, los planes van cambiando y no se parecen en nada al “guión” que habíamos imaginado.

CÓMO MANEJAMOS LO QUE NO PODEMOS CONTROLAR

– Con angustia y estrés. Para algunas personas, cuando ven que no se está cumpliendo lo que habían imaginado, empiezan a experimentar estrés. Y mientras más cambios pasan, más se va multiplicando ese estado. Es un enorme desgaste emocional, que termina agotando tanto física como mentalmente.

– O con aceptación y resiliencia. Hay otras personas que aceptan que llueva, se comen el desayuno igual, disfrutándolo y saben que pueden avisar que llegarán tarde al trabajo por el trancón y ponen música para relajarse. Aceptan el cambio y reescriben el guión del día como una nueva historia.

Entonces, ¿cómo crees que estarán estos dos tipos de persona al final del día?

Reflexiona al respecto
No podemos controlar lo incontrolable: la lluvia, hacer que el tráfico se mueva, ni que el semáforo cambie de color. Tampoco podemos controlar la vida de alguien más, ni un ciclo natural. No podemos controlar el futuro, ni siquiera ha llegado. Lo que sí podemos GESTIONAR es nuestra manera de ver y reaccionar ante las situaciones que nos pasan.

Lo lindo de la vida es que cada día nos sorprende, nos cambia los planes y nos da lecciones, es una cita a ciegas. Y eso no es malo. Déjate sorprender y disfruta de aquellas cosas pequeñas, las cosas simples que la vida te trae.

Relájate ❤️

María C Giraldo, psicóloga. Manizales – Colombia